Siempre he sido una persona creativa y curiosa. Desde pequeña me fascinaba pintar, crear y experimentar con las manos. Estudié filosofía y letras, pero con el tiempo descubrí, que la cerámica era mucho más que una afición para mí: era mi forma de expresarme y de habitar el mundo. Desde entonces no he dejado de formarme y aprender de este oficio, explorando técnicas, materiales y procesos que siguen asombrándome día tras día.

Desde 2020 trabajo creando cerámica artesanal en Sabadell. Todo empezó con mucha ilusión, más ganas que recursos y una idea muy clara: hacer piezas que tengan alma y acompañen momentos importantes de la vida de las personas.

Aunque imparto clases y disfruto muchísimo enseñando, una de las partes que más me emociona de mi trabajo son los encargos personalizados. Me encanta escuchar una idea, imaginar cómo convertirla en barro y crear una pieza que no exista en ningún otro lugar. Un cuenco con el nombre de un compañero de cuatro patas, una placa para una casa, unas tazas para una boda, un jarrón con un significado especial, unas lámparas… Cada encargo tiene detrás una historia diferente, y eso hace que mi trabajo nunca sea igual.

Todas las piezas están realizadas completamente a mano, una a una. Desde el modelado hasta el esmaltado y la cocción, dedico tiempo y cuidado a cada detalle para que el resultado sea tan especial como la persona que lo va a recibir.

Si tienes una idea, aunque todavía no sepas exactamente cómo será la pieza, cuéntamela. Estaré encantada de ayudarte a darle forma.

¡Hola! Soy Rocío